A la comunidad estudiantil de la Facultad de Psicología UNR

A quienes inician su camino y a quienes ya transitan las aulas, desde quienes construimos día a día la Universidad Nacional Argentina —docentes, investigadores, nodocentes, becarios/as y trabajadores de todos los claustros—les extendemos una bienvenida a los nuevos y un reconocimiento a los que continúan.

Los recibimos en un espacio único, construido con el esfuerzo colectivo de generaciones. Este es un lugar que debemos defender entre todos porque su gratuidad y calidad, conquistas históricas de la Universidad Argentina, hoy están bajo una amenaza sin precedentes.

Por eso, en este inicio de ciclo, tenemos la obligación de informar sobre la realidad que atraviesa el sistema al que pertenecemos. No hablamos desde una impresión, sino desde los datos oficiales del propio sistema universitario.
Los recibimos y reencontramos en un contexto de lucha por la supervivencia misma de la Universidad Pública.

El Consejo Interuniversitario Nacional (CIN), que reúne a las y los rectores de todas las universidades nacionales, ha sido categórico: el proyecto de Presupuesto 2025-2026 enviado por el Poder Ejecutivo Nacional consagra y profundiza el desfinanciamiento planificado de la educación superior.
Los números son contundentes y explican la emergencia:

* El presupuesto propuesto implica una caída real del 3.5% para 2026, en un contexto inflacionario.

* Para simplemente evitar un mayor deterioro, el CIN estima necesario un presupuesto 61% superior al proyectado por el gobierno.

* El monto solicitado ($7,2 billones) es el mínimo indispensable para sostener el funcionamiento actual, y ni siquiera cubre obras, equipamiento, ciencia, becas o las actualizaciones salariales pendientes.

Este no es solo un ajuste; es un vaciamiento. De seguir así, las consecuencias serán muy profundas y recaen directamente sobre los más de 2.000.000 de estudiantes porque afectan el acceso, la permanencia y la calidad educativa.

Cada caída en la línea de salarios es un golpe a la universidad que los recibe y a la que ya habitan. Lo que el gobierno llama “ajuste”, nosotros lo llamamos sabotaje a un derecho universal y fundamental, el derecho a la educación.

Por eso, en este inicio y a lo largo del año, es probable que nuestras actividades académicas se vean interrumpidas por asambleas urgentes, o con clases públicas, que nuestras aulas estén habitadas de reflexiones sobre la situación salarial y financiera de la universidad.

No los involucramos en un conflicto ajeno: los convocamos a luchar por lo que es de todos. Cada paro, cada acción, cada clase pública es un acto de defensa y un esfuerzo colectivo por proteger el proyecto universitario que compartimos.

A los que ingresan: confiamos en que comprenderán desde el primer día que su derecho a estudiar está bajo ataque.

A los que ya cursan: sabemos que han visto empeorar las condiciones y entienden que esta lucha es por lo que queda y por lo que vendrá.

A toda la comunidad: esta lucha es, en esencia, la defensa de su derecho a una educación pública, gratuita y de excelencia.

Un derecho que este gobierno está intentando arrebatar mediante un presupuesto que condena al sistema al colapso.

Los invitamos a todos a apropiarse aún más de esta facultad, a organizarse y a defender el espacio común. Entendamos juntos que nuestra permanencia y nuestro futuro están indisolublemente ligados a la lucha por más universidad pública.

Facultad de Psicología,
Construyendo Universidad Pública todos los días